jueves, 7 de julio de 2016

Corre, escapa ...



Escape from mundane  (Vídeo, os recomiendo verlo) 

Cuando sientas que no puedes más corre.
Corre tan rápido como puedas, cuando sientas que te falta el aire, suaviza el ritmo, pero no pares, sigue corriendo, es más tu propio cuerpo te pedirá que sigas corriendo, cuando sientas que te falta el aire, que tu corazón bombea tan fuerte que sientes que se saldrá por la boca, respira profundo, pero sigue corriendo.
Busca el lugar más alejado de tu rutina diaria, no lo medites mucho, cuando necesites correr tu propia mente te dirá cual sitio es el indicado.

Cuando sientas que no puedes más, escapa. Aunque sea diez minutos, aunque sea una hora o incluso días, pero escapa.

Se nos ha inculcado desde muy pequeños que siempre debemos enfrentarnos a nuestros problemas que no debemos huir de ellos, que tenemos que enfrentar a todo aquello que nos venga, pero en mi opinión y desde mi experiencia creo que en algunas ocasiones lo mejor es escapar, literal o no literal, eso es vuestra decisión, pero escapar, hacer un esfuerzo y dejar de pensar en aquello que tanto nos perturba, pues como me dijo un profesor muy sabio y un tanto hippy << Si tiene solución no es un problema, y si no lo tiene ¿Por que vamos a seguir preocuparnos por ello?>> 

Este pasado mes de Junio no ha sido de mis mejores, mi capacidad mental ya no podía soportar más información y mi estado emocional ya no podía soportar más peso, cada cosa que hacía, el destino o karma, se encargaba de devolverme el doble y de forma negativa, pero ¿sabéis que? que escapé, que corrí, sin mirar atrás solo siguiendo para adelante.  Y así seguiré. Porque me he cansado de pensar en soluciones y no encontrarlas, he decido correr y hacer lo primero que se me pase por la cabeza, he decidido dejar de pensar racionalmente y sentir más. He decidido no hacer caso a esa parte de mí que no hace más que recordarme todo aquello que he echo mal,  y centrarme en todo aquello que he echo bien, que duplica lo malo.

Espero que tú lo hagas.